Entrevistas

Determinar el nivel de vida teniendo en cuenta los valores sociales, y, no solo el PIB, nos puede llevar a un crecimiento continuo del bienestar

Colin Campbell

Director de Assist Social Capital

Colin Campbell, experto en capital social plantea de forma clara que es en época de abundancia relativa cuando se debe invertir en el tejido social para asegurar la capacidad de responder con eficacia en tiempos de crisis.

Campbell director de Assist Social Capital trabaja desde hace años en el proyecto Gipuzkoa Sarean que promueve Gipuzkoa Aurrera y que dirigen Xabier Barandiaran y Kepa Korta.

El valor de los intangibles y lo que el proyecto Gipuzkoa Sarean puede suponer para el territorio centran gran parte de esta entrevista. Sus reflexiones sobre el movimiento "Democracia Real Ya" o las similitudes entre Edimburgo, la ciudad en la que vive, y San Sebastián merecen la lectura de esta entrevista hasta el final.

 

1.-Colabora en el proyecto Gipuzkoa Sarean de la Diputación Foral de Gipuzkoa. Exactamente, ¿cuál es su papel en este proyecto? Y ¿cómo lo definiría?

Gipuzkoa Sarean tiene como objetivo desarrollar la prosperidad en Gipuzkoa, invirtiendo en actividades que apoyen a comunidades vibrantes y bien conectadas y así, lograr innovación, prestaciones sociales y oportunidades económicas. En 2009 Assist Social Capital (ASC) firmó un convenio con la Diputación Foral de Gipuzkoa para colaborar en la promoción del capital social como factor clave para el éxito de la competitividad económica, el desarrollo sostenible y el bienestar de la comunidad.

Logramos este objetivo mediante el intercambio de información y colaboración estratégica en iniciativas que faciliten la intervención del capital social. Un ejemplo de esto es la asistencia de Gipuzkoa Sarean al Foro Mundial del Capital Social en 2010, una reunión internacional de expertos en capital social, que ASC organiza y del que es co-fundador. Este año, el Foro Mundial se llevará a cabo en la Universidad de Ciencias Aplicadas en Dornbirn, Austria.

Más información: www.social-capital.net

2.-En la práctica, ¿en qué va a notar la sociedad guipuzcoana los resultados del proyecto?

El capital social - las relaciones y los valores que conectan a individuos y grupos en la sociedad y facilitan la acción colectiva - es vital para el bienestar de las comunidades y garantiza que los programas y políticas económicas y sociales sean eficaces. El capital social proporciona una plataforma para canalizar la participación de las personas en las actividades económicas y sociales.
Nuestras vidas cotidianas se ven facilitadas por las interacciones sociales, la cooperación y la confianza. Las redes sociales bien desarrolladas facilitan la difusión de información y recursos (estas relaciones son la base para una colaboración genuina política, económica y social).

Como resultado de la iniciativa Gipuzkoa Sarean, la sociedad guipuzcoana estará en mejores condiciones para ayudar a moldear los lugares en que viven y trabajan sus ciudadanos/as, para hacer cambios que les ayuden a mejorar su calidad de vida y mantener o incrementar su independencia. La ciudadanía puede esperar disfrutar de alta conectividad social, un fuerte sentido de comunidad, mayores oportunidades para adquirir experiencia a través de actividades como el voluntariado y la educación y los beneficios que se deriven como resultado de estos cambios.

3.-Hablenos, si le parece, de experiencias similares llevadas a cabo en otros países que puedan servir como buenas prácticas. Acaba de regresar de Suecia. Y también conoce casos de éxito en Austria.

Hace unos diez años, el pueblo de Langenegg, en los Alpes de Austria, se convirtió en el campo de investigacion de una nueva forma de pensamiento que propone un equilibrio entre la sociedad civil, el Estado y las empresas privadas. El nuevo paradigma, basado en los principios del capital social, se sustenta en los ideales de la cooperación, la participación, la diversidad, la auto-organización y los procesos abiertos. En definitiva, la creencia en la sabiduría de las multitudes y en un enfoque "de abajo a arriba".

Este ´experimento´ ha tenido un gran éxito con los habitantes de la ciudad que han adoptado esta nueva forma de pensar con facilidad y con entusiasmo y les ha llevado, por ejemplo, a la introducción de su propia moneda local, a la apertura de un modelo de tienda de comestibles de CO2 cero, dirigida por la comunidad, y a ganar numerosos premios nacionales e internacionales.

Más información: www.vorarlberg.at

En Suecia, el Forum sobre Capital Social está desarrollando iniciativas que utilizan el capital social como marco para el progreso en dos áreas diferentes.

Hace tres años, en una de las vecindades más desfavorecidas de Gotemburgo, comenzaron a movilizar a residentes locales y emprendedores sociales y los conectaron con agentes externos a la comunidad y con estructuras de poder financiero y político. Esta iniciativa llevó a los empresarios a ver un futuro en el barrio y consecuentemente donde antes había bloqueos se crearon soluciones . Ahora se les ha asociado una cooperativa de vivienda local y están generando interés internacional.

Otra área es la reserva de la Biosfera que forma la costa oeste del lago Vanern (Suecia), limítrofe con tres regiones donde han unido los recursos naturales, culturales con un crecimiento económico sostenible. Como resultado de este trabajo, ha surgido interés global en esta reserva y este año va a ser la sede del EuroMAB´11.

Los empresarios han fortalecido sus negocios a través de la cooperación y difusión del conocimiento. Actualmente se encuentra en desarrollo un sistema de innovación de la Biosfera, donde la cooperación entre agentes se llevará a un nivel aún más alto.

A finales de los 60, Jane Jacobs, una de las primeras proponentes del capital social, comenzó a utilizarlo como base para diseñar espacios urbanos en Toronto. Como resultado y a pesar de ser una de las ciudades con mayor diversidad étnica del mundo (más del 49% de sus ciudadanos son nacidos fuera de Canadá), es una de las ciudades más seguras de América del Norte, con alto ranking de confianza y bajo nivel de delincuencia.

Más información: mises.org

Así, aplicar el capital social, tanto en entornos urbanos como rurales, puede tener importantes beneficios para la comunidad a largo plazo.

4.- En una escala más local, ¿qué actuaciones se pueden llevar a cabo para incentivar la cooperación entre vecinos?

Tenemos el ejemplo de un pueblo, en la costa oeste de Escocia, Cairndow, un entorno rural, donde han adoptado un enfoque de capital social. En lugar de empezar con los problemas obvios a los que se enfrentaban (envejecimiento de la población, falta de viviendas para sus jóvenes, etc.) han decidido aprovechar sus recursos locales y su patrimonio cultural. Esto les ha llevado a descubrir el enorme potencial de que disponen entre su población y los recursos naturales locales. Después de siete años Cairndow se ha convertido en la primera comunidad de Escocia con su propia planta de biomasa, y están finalizando la construcción de una planta de energía hidroeléctrica de un megavatio, que cubrirá las necesidades energéticas de este pueblo y el excedente se utilizara para financiar nuevas iniciativas.

Más información: www.social-capital.net

En definitiva, al dar prioridad al beneficio social por encima del económico, surgen multitud de oportunidades de participación más activa.

En una escala local el tipo de cosas en las que estoy pensando incluye esfuerzos innovadores tales como el presupuesto participativo, los consejos de la sabiduría (Wisdom Councils), la transferencia del control de los bienes locales a las comunidades (centros deportivos, bibliotecas, escuelas, etc), la planificación urbana y diseño que maximice los espacios y actividades comunitarias (tiendas, actividades culturales, festivales, etc).

Una economía social fuerte, ayudará a proporcionar servicios para la comunidad en su conjunto, incluidos los grupos minoritarios.

Por supuesto, en el País Vasco ya hay una larga tradición en la actividad cooperativa como por ejemplo las "sociedades", los "txokos" y la mundialmente conocida Cooperativa Mondragón. Estos proporcionan un excelente telón de fondo con el que promover la cooperación de la comunidad con éxito.
Desde una perspectiva del capital social, este proceso no debería tener lugar de forma aislada sino incorporada en un enfoque amplio de colaboración entre Comunidad, Estado y empresas.

5.- ¿En tiempos de crisis es más que nunca necesaria la "capacidad humana para la colaboración"?

Ciertamente, nuestra capacidad de extender la mano y cooperar para vencer dificultades es un elemento básico de lo que nos hace humanos. Es en tiempos de crisis cuando nuestra capacidad de colaboración se hace más "obvia" que nunca, ya que nos vemos obligados a salir del terreno conocido y a ayudarnos unos a otros. Sin embargo, es en tiempos de abundancia relativa cuando tenemos que conscientemente invertir en el tejido social de nuestras comunidades para asegurar la capacidad de responder con eficacia en tiempos de necesidad. Si no somos capaces de invertir de manera eficaz en nuestras comunidades, todos seremos menos resistentes al final.

6.- ¿Existe una crisis general de falta de valores? ¿Cómo cree, en su opinión, que ha evolucionado la sociedad en este ámbito?

Hoy en día el mundo está dominado por el capitalismo global, el cual se basa en el interés propio y la gratificación individual, en lugar de los valores sociales.
Richard Wilkinson, en su libro "The Spirit Level" (escrito conjuntamente con Kate Pickett, 2009) demuestra que cuando una economía crece más allá del punto donde las necesidades básicas han sido satisfechas, crecimientos posteriores de abundancia material no son acompañados de aumento de la felicidad y el bienestar social. Al contrario, un continuado crecimiento da lugar a una mayor desigualdad social, la cual conduce a una ruptura del tejido social.

En los últimos veinte años el sector empresarial ha intentado responder al creciente descontento social mediante la introducción de la Responsabilidad Social Corporativa, pero esta medida no ha sido suficiente, tal y como demuestran los resultados de una encuesta llevada a cabo por el tanque de pensamiento de Davos que apunta a "un déficit de confianza de valores en el mundo empresarial".

Al mismo tiempo, estamos asistiendo a una revolución de la información, con el acceso a gran escala a Internet. El cambio en los niveles de comunicación social es tan rápido que está superando nuestra capacidad de responder al impacto que está causando en la re-organización de la sociedad.
Pienso que la combinación de estos factores es la base para este reciente levantamiento de la ´Democracia Real Ya´. La gente ya no quiere esperar 4 ó 5 años para hacerse oír. Hoy en día, hay la suficiente capacidad tecnológica de la información como para darnos la oportunidad de gestionar la comunicación de masas al instante, lo que significa que no pasará mucho tiempo antes de que sea posible tener una "democracia en tiempo real".

Esta es la razón por la Gipuzkoa Sarean es una iniciativa tan interesante, que ve la incorporación de valores como un objetivo clave y la importancia del beneficio colectivo más allá de los límites restringidos a la ganancia económica o política.

7.-Al hilo de lo que comenta, en las últimas semanas la sociedad española ha mostrado su hastío en relación a la clase política con manifestaciones y sentadas que se conocen como el movimiento "indignados" y en las que se pide "democracia real YA". ¿Qué lectura realiza de estos movimientos sociales?

Un gobierno insensible y una presión económica y social implacable han minado algunas organizaciones civiles tradicionales y consolidado otras (y en muchos casos obligado a la gente a organizarse de nuevas formas). Podemos ver ejemplos de ésto en los cambios que han tenido lugar recientemente en algunos Estados Árabes, donde la auto-organización a través de las redes sociales ha dado lugar a un levantamiento popular de la democracia.

En la Plaza de Sol, la semana anterior a las Elecciones había una cola para firmar una petición que decía: "Queremos una sociedad que dé prioridad a la gente sobre los intereses económicos", la insatisfacción continuará hasta que ésto se consiga.

8.- El plan estratégico de Donostia-San Sebastián plantea como una línea estratégica de futuro la apuesta por los valores y el capital social y subraya la necesidad de impulsar la generación de capital social. Desde su perspectiva ¿cuál sería el caldo de cultivo para avanzar en esta línea?

Para avanzar en esta línea tenemos que encontrar una manera de identificar y medir lo que es importante. Actualmente, utilizamos la medición del PIB (Producto Interno Bruto) para determinar nuestro "nivel de vida", sin embargo, no incluye los valores no comerciales tales como la familia, los amigos, la cultura, la felicidad, en otras palabras, ¡no mide el valor social!. Tampoco diferencia entre lo que es bueno para el bienestar de la comunidad y la capacidad de recuperación o lo que es malo como el agotamiento de los recursos y el daño al medio ambiente.
Es al instigar medidas que tengan en consideración el valor social cuando empezaremos a producir disposiciones políticas que lleven a un crecimiento continuo del bienestar. Tenemos que aprender a invertir en lo que es renovable y sostenible y adaptar las decisiones políticas de acuerdo con estos valores. Sin embargo, medir no es suficiente, hay que TOMAR MEDIDAS. Gipuzkoa Sarean está a la vanguardia del desarrollo europeo; mediante la medición de lo que es de valor para el pueblo de Gipuzkoa y el uso de capital social como motor de impulso político que actuará como plataforma para ofrecer beneficio sostenible a largo plazo. Como resultado Gipuzkoa estará en mejor posición que la mayoría, en cuanto a la calidad de vida y a hacer frente a crisis futuras que inevitablemente se presentarán.

9.-Por último, usted es escocés residente en Edimburgo aunque conoce muy bien España y en los últimos años también San Sebastián. ¿Qué comparten estas dos ciudades tan distintas y a la vez con tantos lazos y tantos elementos comunes?

Edimburgo y San Sebastián son ciudades con una historia extraordinaria, con períodos de paz y de lucha, por igual. Ambas ciudades miran al mar, el cual ha tenido un gran impacto en su personalidad a lo largo de los siglos. Hoy ambas son famosas por su belleza y sus festivales culturales.

El Edinburgh International Film Festival fue uno de los primeros festivales internacionales de cine del mundo, nacido en 1947, junto al Festival Internacional de Edimburgo, el festival cultural más grande del mundo, ayudando a definir un evento que se ha convertido en fundamental para la cultura cinematográfica. Igualmente el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, atrae a actores famosos, celebridades y directores bien conocidos y es el decano de los festivales de cine españoles.

A través de los siglos, estas dos ciudades han jugado un papel importante en la historia de dos pueblos orgullosos de sus tradiciones. Los escoceses y los vascos pueden estar a miles de kilómetros de distancia, pero hay un espíritu afín que nos une y que está vivo y ofrece una oportunidad fantástica a las dos ciudades de construir puentes culturales a través de iniciativos como Gipuzkoa Sarean, cada vez más fuertes en los próximos años.

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