FEBRERO-2004
MAITE GARAIGORDÓBIL |
Premio Nacional de Investigación Educativa
2003
"Los valores como
el diálogo, la tolerancia o la paz han
de ser educados. La familia, la escuela y la
sociedad tienen una responsabilidad compartida
en ello"
Maite Garaigordóbil es profesora
titular de la Facultad de Psicología
de Gipuzkoa. No es la primera vez que el Ministerio
de Educación le concede su máxima
distinción, en 1994 ya recibió
similar reconocimiento. El Premio Nacional
de Investigación Educativa de 2003
lo ha logrado gracias al trabajo titulado
"Diseño y evaluación de
un programa de intervención socioemocional
para promover la conducta prosocial y prevenir
la violencia". El proyecto resalta las
potencialidades del juego como un instrumento
eficaz para el desarrollo de valores.
- Acaban de otorgarle el Premio Nacional
de Investigación Educativa 2003, ¿cómo
han recibido usted y su equipo este reconocimiento?
Con mucha satisfacción como puede
imaginar. Este trabajo ha consistido en el
diseño y evaluación de un programa
de intervención socio-emocional para
promover la conducta prosocial y prevenir
la violencia con niños de 10 a 12 años,
se ha desarrollado durante 3 años,
y han sido más de 30 las personas que
con distintas tareas y niveles de implicación
han contribuido al desenvolvimiento del mismo,
y sin cuya colaboración nunca hubiera
podido realizarse.
El trabajo presentado al Ministerio de Educación
se materializó en un documento que
redacté de casi 500 páginas
de extensión en el que se describían
los antecedentes de este programa, su fundamentación
teórica, la metodología de investigación,
es decir, los objetivos del estudio, el diseño
y procedimiento de la investigación,
la muestra, los instrumentos de evaluación
empleados para evaluar los efectos del programa,
así como las características
del programa de intervención socio-emocional
basado en el juego cooperativo-creativo que
ha sido evaluado en este estudio.
El reconocimiento que implica este premio
representa un importante estímulo para
continuar una labor que inicié a finales
de los 80, momento en el que diseñé
el primer programa de intervención
para fomentar la conducta prosocial dirigido
a niños de 6 a 8 años, evaluando
sus efectos en distintos aspectos del desarrollo
infantil, y cuya investigación presenté
en la Universidad del País Vasco como
tesis doctoral en 1992.
- ¿En qué consiste y qué
se pretende con este programa?
- El trabajo que ahora ha recibido este galardón
forma parte de una línea de intervención
psicológica para desarrollar la personalidad
infanto-juvenil que se configura con 4 programas,
y se encuadra, por un lado, en una línea
de intervención para el desarrollo
de valores ético-morales y, por otro
lado, en una línea de investigación
de los efectos del juego prosocial y creativo.
El estudio realizado ha tenido tres objetivos:
1) diseñar un programa de intervención
socio-emocional basado en el juego cooperativo-creativo
para niños y niñas de 10 a
12 años, que tiene como principal
finalidad promover la conducta prosocial
2) realizar una implementación experimental
del programa durante un curso escolar
3) evaluar sus efectos en factores socio-emocionales
del desarrollo infantil relacionados con
la educación en valores y la prevención
de la violencia, así como sus efectos
en factores cognitivos como la inteligencia
o la creatividad.
El programa de juego contiene tres grandes
objetivos. En primer lugar, el programa pretende
potenciar el desarrollo de factores de
la socialización estimulando:
1) El incremento de la interacción
multidireccional, amistosa, positiva, constructiva
con los compañeros del grupo y la
participación grupal
2) Las habilidades de comunicación
verbal y no verbal: exponer, escuchar activamente,
dialogar, negociar, tomar decisiones por
consenso...
3) Un aumento de conductas sociales facilitadoras
de la socialización como son las
conductas de consideración con los
demás, de liderazgo, de autocontrol,
asertivas..., así como una disminución
de conductas perturbadoras como son las
conductas agresivas, pasivas, de retraimiento,
de ansiedad-timidez...
4) La conducta prosocial, es decir, conductas
como dar, ayudar, compartir, consolar, cooperar...
5) El desarrollo moral, de valores como
son el diálogo, la tolerancia, la
igualdad, la solidaridad, la no violencia...
En segundo lugar, con este programa se
intenta favorecer el desarrollo emocional
promoviendo:
1) La identificación y la expresión
de variadas emociones a través de
la dramatización, las actividades
con música-movimiento, el dibujo
y la pintura
2) El desarrollo de la empatía
ante los estados emocionales de otros seres
humanos
3) Sentimientos de logro y dominio que
mejoran el autoconcepto y la autoestima
4) Sentimientos de aceptación de
cada individuo dentro del grupo; y
5) Sentimientos de placer y de bienestar
psicológico subjetivo...
Y en tercer lugar, con esta experiencia de
juego se estimula el desarrollo de factores
intelectuales como:
1) La creatividad verbal, gráfico-figurativa,
plástico-constructiva, dramática
2) Las habilidades de la inteligencia
verbal y no verbal
La investigación realizada con este
programa ha empleado un diseño experimental
pretest-intervención-postest con grupos
de control. La muestra del estudio ha sido
de 86 niños y niñas participantes
de 10 a 11 años distribuidos en 4 grupos,
2 de los cuales se asignan a la condición
experimental y otros 2 grupos a la de control.
Antes y después del programa se administraron
13 instrumentos de evaluación, respondidos
por los padres, los profesores y los niños,
con los que se midieron los efectos de la
intervención. La aplicación
del programa de juego se realizó únicamente
con los grupos experimentales y consistió
en una sesión semanal de juego prosocial-creativo
de dos horas de duración durante un
curso escolar en la que se desarrollaba una
secuencia de juegos con sus subsiguientes
debates. El programa experimental se configura
con juegos que estimulan la comunicación
(capacidad de diálogo, hábitos
de escucha activa, toma de decisiones por
consenso...), la conducta prosocial (dar,
ayudar, cooperar, compartir...) y la creatividad
multidimensional (verbal, gráfica,
constructiva y dramática).
- ¿Se ha aplicado en algún
centro escolar?
- Cada uno de los 4 programas que configuran
esta línea de intervención,
primero se aplica semanalmente de forma experimental
durante un curso escolar, midiendo de forma
exhaustiva sus efectos. Esta medición
se realiza comparando los cambios que muestran
en el desarrollo los niños y niñas
que han tenido la oportunidad de jugar con
los juegos cooperativos-creativos durante
ese año, en relación al que
manifiestan los que no han realizado la experiencia
de juego, es decir, los de control. En lo
que se refiere al programa dirigido a niños
y niñas de 10 a 12 años, por
cuya investigación se ha recibido el
galardón, en el proceso de validación
del mismo, se ha aplicado a 2 grupos experimentales
(54 participantes) con el contraste de 2 grupos
de control (32 participantes).
Posteriormente, después del proceso
de validación del programa mediante
el que se contrasta exactamente qué
aspectos del desarrollo estimula la experiencia,
los programas se implementan en numerosos
grupos escolares. Los profesores y profesoras
disponen de los manuales de los programas
que se publican después de su validación,
realizan cursos de formación para administrarlos
y los llevan a cabo con sus grupos infantiles,
disponiendo de mi ayuda siempre que así
la requieren. En estas dos décadas
de diseño e implementación de
programas de juego cooperativo muchos profesores
han realizado cursos de formación para
la implementación de los programas
y de forma voluntaria han ido incorporado
este tipo de experiencia en sus aulas.
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